Ya ha llegado diciembre y el momento de ir planificando el próximo año antes de despedir estos 12 meses y cerrar ciclo, lo que hace aumentar tu ansiedad por las cosas que esperas conseguir, por eso quieres planificar tu futuro cercano, para tenerlo controlado.

Te gustaría sentirte segur@ y por eso diseñas planes que crees te van a aportar esa información que quieres conocer para dar el siguiente paso.

Sabes que acompaño a estables creadores de futuro a conseguir resultados extraordinarios en sus objetivos, aunque el momento sea frio e incierto.

Un baño de bosque en el Parque natural de la Font Roja.

Por ello hoy te voy a hablar de la palabra japonesa Shinrin-yoku que significa bañarse en los bosques, como un elemento que te puede servir para equilibrar una excesiva planificación en tu vida.

Podríamos establecer 3 principios para practicar un buen Shinrin-yoku:

  1. Rodearse de verde al menos 1 vez a la semana durante al menos 1 hora.
  2. Contemplar y apreciar la belleza de los detalles.
  3. Desconectar y estar 100% presente.

En la naturaleza nos sentimos en casa y conectamos con nuestro IKIGAI.

Shinrin-yoku. Ikigai. Respirar coaching.

¿Cómo se práctica el Shinrin-yoku?

  • El bosque ideal debería ser con árboles centenarios.
  • Que sea con caminos o senderos de fácil acceso, de forma que personas de cualquier edad o estado puedan hacerlo.
  • Necesita hacerse con la disposición de atención plena a lo que sucede en el bosque.
  • Caminar dejando que las piernas nos lleven, descansar cuando sintamos cansancio y observar aquello que reclame nuestra atención.

De un tiempo a este momento estoy acercándome y descubriendo la belleza y los beneficios de la naturaleza. Este acercamiento está muy motivado por dos maestr@s a los que aprecio y admiro profundamente. Gracias Azahar Panadero y Alex Ferragut por compartir conmigo vuestro gusto por el bosque y la montaña.

Pues bien, en nuestro penúltimo Shinrin-yoku nos dimos un baño de bosque en el Parque natural de la Font Roja.

Shinrin-yoku. Ikigai. Coaching camino andado.

Recorriendo el sendero, comparto contigo esta imagen Frente al Espejo en la que observo el camino andado y puedo valorar todo lo avanzado desde el comienzo, todos los baches superados y todo lo que ya ha quedado atrás. Puedo ver por dónde pasé, el esfuerzo que realicé y las cosas que descubrí entre las ramas de los árboles.

En todo buen Shinrin-yoku tomas conciencia de cada paso que das, de la temperatura del aire, de la brisa, de los juegos de la luz. Tu objetivo es estar totalmente presente en la naturaleza, totalmente centrado.

Shinrin-yoku. Ikigai. Coaching momento actual.

Al hacer un alto en el camino, comparto contigo esta imagen Frente al Espejo en la que respiro y siento el momento en el que me encuentro, percibo la belleza que me rodea y el silencio acogedor del bosque.

Cuando estés inmerso en un Shinrin-yoku habrá espacio a la improvisación. Tu atención estará puesta en caminar plácidamente, sin ruta, en respirar y detenerte donde te lo pida el cuerpo. Te darás permiso para sentarte a descansar cuando sientas fatiga. Entregarás la brújula a tus pies para que caminen siguiendo la inspiración del momento. Te detendrás a contemplar el verde que te rodea.

Shinrin-yoku. Ikigai. Coaching mirando hacia delante.

Al disponerme a proseguir el camino, comparto contigo esta imagen Frente al Espejo en la que miro hacia delante y me dejo llevar por las señales de la naturaleza, que ganas de perderme entre el bosque y descubrir nuevos caminos que contemplar por primera vez.

“Quién tenga una rama verde en su corazón, verá posarse en ella un pájaro cantor.”

(Proverbio Chino).

 

Si te ha gustado la experiencia Shinrin-yoku, te animo a que disfrutes del post de Azahar_PNI, que encontraras en su feed de Instagram, en el que te explica todos los beneficios de un buen baño de bosque.

 

Hasta el próximo post.

 

Patxi Giménez.